La caída del empleo en turismo ha estado muy influenciada por el drástico recorte en la entrada de turistas extranjeros. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de su encuesta de movimientos turísticos en fronteras, desde enero a julio de este año 13,2 millones de turistas visitaron nuestro país, lo que supone una caída del 72,4% respecto al mismo periodo de 2019
Los servicios de comidas y bebidas suponen el grueso del sector turístico, ya que tres de cada cuatro empleados (1,2 millones) pertenecen a esta actividad, siendo además la que menos se redujo con respecto al pasado año, un 12,5%. Los servicios de alojamiento registraron cerca de 313.000 empleos (19,7%), experimentando la mayor caída del sector, un 24,2%. Por último, el 3,7% (59.202) trabajan en agencias de viajes u operadores turísticos, negocios en los que se recortó la afiliación en un 13,6%.
«La destrucción de empleo en, uno de los principales motores de nuestra economía, el sector turístico, durante este año es un problema de gran envergadura. Sin embargo, consideramos que, teniendo en cuenta la notable reducción del turismo extranjero, la caída de la afiliación, que regresa a niveles de 2015, no ha sido más acusada gracias al consumo interno», asegura Valentín Bote, director de Randstad Research.